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Hay veces en que las formas son mucho más importantes que el resultado, en que el fin está escrito pero los medios por escribir, en que uno forja su propia pequeña leyenda a fuerza de ser uno mismo.
Hay personas, pocas y contadas, que son capaces de dar una lección de vida al tiempo que pierden la propia; sin pretender ni aparentar, sin impostar un gesto, solo con la contundencia que su naturalidad transmite, demostrando una personalidad que contagia el apego por la vida y por las ganas de ser feliz.
A principios de mes moría en Madrid mi padre, Francisco, Paco para los amigos, una de las personas más simpáticas y bienhumoradas que he conocido en mi vida. Una persona querida y respetada porque nunca pretendió ser otra cosa que él mismo, e hizo de su sincera personalidad su tarjeta de visita.
Podría decir muchas cosas de él, todas buenas, pero en estos tiempos que corren hay tres que me parecen verdaderamente destacables.
La primera que fue un hombre honrado, profunda y sinceramente honrado, un tipo con valores y principios para el que el mangoneo, el trapicheo y las mordidas eran no solo un delito, sino una falta de dignidad. Por discreción callo en cuántas ocasiones pudo demostrar esos principios, pero siendo empresario gran parte de su vida, creánme que no fueron pocas.
Fue un hombre amable, siempre natural y siempre cercano, utilizando los registros que el interlocutor demandaba y no los que él entendiera mejores. Su sentido del humor fue proverbial, murió sonriendo y haciendo sonreir, genio y figura...
Y fue un hombre bueno, sincera y llanamente bueno, un señor y un caballero. Con todo lo que ello conlleva y supone.
Se nos fue tras una pelea titánica con la muerte, de tú a tú, sin perderle la cara y sin mostrarle a "la huesuda" otra que la propia.
Aguantó, luchó y sonrió, sobre todo sonrió, a pesar de los tubos, las máquinas, las alarmas y pitidos, las mil vías, los elctrodos, las constantes visitas de médicos y enfermeros (tan pesados, a veces)... sonrió y le dijo adiós a la vida sonriendo.
Donde quiera que esté, seguro que ya tiene un grupo alrededor disfrutando de su deliciosa forma de contar historias o de su pésima de contar chistes. Haciendo reir y sonreir.
Have a nice trip, dad, and say hello to mom from our side!
lunes, 16 de febrero de 2015
martes, 27 de enero de 2015
Parte de guerra... optimista.
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Resistimos.
Le fallan las fuerzas pero aún aguantamos los embates de doña huesuda.
Se queda sin resuello, seguramente perderá, pero al menos recodaremos la brega, la lucha, el tesón y las ganas de no irse de este miserable mundo.
La ciencia le mantiene con vida, un cóctel de fármacos - que no detallo por pura discreción - y una máquina que le ayuda a respirar hacen que aún pueda sonreir cuando le gastan una broma... pero nadie puede vivir eternamente conectado a una máquina, ni siquiera un tipo tan simpático como él.
Sin embargo, hasta el rabo todo es toro y quienes cuidan de él son los mejores en lo suyo. Les conozco.
Prietas las filas, impasible el ademán.
Mientras, y si me permiten el egoismo de hablar de lo mío, me veo invadido por una ola de optimismo.
Sé lo que hay y, si me apuran, el más que probable resultado, pero no es la recuperación lo que me lo genera, sino el hecho de estar convencido que toda postura que no sea ese optimismo no beneficia a ninguna de las partes.
Si tiene que morir, morirá y le recordaremos con algarabía, y si lo que toca es quedarse en este valle de lágrimas nos alegraremos infinito y le seguiremos concinando sus platos favoritos cada fin de semana.
Pero sea lo que sea lo vamos a vivir con una jodida sonrisa porque, ¿saben?, nunca en mi vida he tenido tantas ganas de sonreir.
Resistimos.
Le fallan las fuerzas pero aún aguantamos los embates de doña huesuda.
Se queda sin resuello, seguramente perderá, pero al menos recodaremos la brega, la lucha, el tesón y las ganas de no irse de este miserable mundo.
La ciencia le mantiene con vida, un cóctel de fármacos - que no detallo por pura discreción - y una máquina que le ayuda a respirar hacen que aún pueda sonreir cuando le gastan una broma... pero nadie puede vivir eternamente conectado a una máquina, ni siquiera un tipo tan simpático como él.
Sin embargo, hasta el rabo todo es toro y quienes cuidan de él son los mejores en lo suyo. Les conozco.
Prietas las filas, impasible el ademán.
Mientras, y si me permiten el egoismo de hablar de lo mío, me veo invadido por una ola de optimismo.
Sé lo que hay y, si me apuran, el más que probable resultado, pero no es la recuperación lo que me lo genera, sino el hecho de estar convencido que toda postura que no sea ese optimismo no beneficia a ninguna de las partes.
Si tiene que morir, morirá y le recordaremos con algarabía, y si lo que toca es quedarse en este valle de lágrimas nos alegraremos infinito y le seguiremos concinando sus platos favoritos cada fin de semana.
Pero sea lo que sea lo vamos a vivir con una jodida sonrisa porque, ¿saben?, nunca en mi vida he tenido tantas ganas de sonreir.
sábado, 10 de enero de 2015
Lo que el nuevo año nos traiga
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Cuando les escribo estas líneas, mi padre Francisco, Paco, se parte la cara con "la parca" en un hospital madrileño.
Esa guerra la tenemos todos perdida de antemano, es el cuándo y el cómo de la derrota lo que marca la diferencia.
No es una pelea nueva, ni es una pelea justa, ni siquiera es una pelea limpia, pero la puta de la guadaña es como es y marca los tiempos de los asaltos.
Éste lleva librándose desde el pasado 30 de diciembre y aunque ha habido que poner la rodilla en la lona un par de veces para recuperar la compostura despues de dos ostias directas al mentón, aquí nadie está dispuesto a tirar la toalla. Saldremos del rin con los brazos en alto o habiendo quemadso hasta la última nave.
Si hay que perder se pierde, pero en mi casa la piel se vende cara.
Con Ana, mi madre, "la huesuda" nos pilló por sorpresa con una escaramuza que nos dejó descolocados, nos sacudió de lleno sin ni siquiera estar preparados para ello.
En este caso te va a costar más llevarse a uno de los nuestros. Zorra. Prietas las filas, impasible el ademán.
Dicho esto, y aún con retraso, les deseo a ustedes un año nuevo lleno de esperanza y resitencia, alegrías y sosiego, descanso y ejercicio.
Sean ustedesd felices, ¡joder!, que tampoco les cuesta tanto si ponen un poco de su parte.
Cuando les escribo estas líneas, mi padre Francisco, Paco, se parte la cara con "la parca" en un hospital madrileño.
Esa guerra la tenemos todos perdida de antemano, es el cuándo y el cómo de la derrota lo que marca la diferencia.
No es una pelea nueva, ni es una pelea justa, ni siquiera es una pelea limpia, pero la puta de la guadaña es como es y marca los tiempos de los asaltos.
Éste lleva librándose desde el pasado 30 de diciembre y aunque ha habido que poner la rodilla en la lona un par de veces para recuperar la compostura despues de dos ostias directas al mentón, aquí nadie está dispuesto a tirar la toalla. Saldremos del rin con los brazos en alto o habiendo quemadso hasta la última nave.
Si hay que perder se pierde, pero en mi casa la piel se vende cara.
Con Ana, mi madre, "la huesuda" nos pilló por sorpresa con una escaramuza que nos dejó descolocados, nos sacudió de lleno sin ni siquiera estar preparados para ello.
En este caso te va a costar más llevarse a uno de los nuestros. Zorra. Prietas las filas, impasible el ademán.
Dicho esto, y aún con retraso, les deseo a ustedes un año nuevo lleno de esperanza y resitencia, alegrías y sosiego, descanso y ejercicio.
Sean ustedesd felices, ¡joder!, que tampoco les cuesta tanto si ponen un poco de su parte.
martes, 16 de diciembre de 2014
En la encrucijada
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Se lo reconozco, me cuesta centrarme.
Entre la perenne convulsión que parece sacudir la "Piel de Toro" y la colección de gilipolleces que se cuelan en las portadas de los medios de comunicación sin más interés ni propósito que el de soliviantar al personal, la vida en España es un estremecerse.
Se va uno a cumplir con su obligación y cuando vuelve se encuentra motines en cárceles por "viagra", niñatos megalómanos, corruptelas públicas que se vuelven publicitadas, iluminados redentores, desconcierto general y mucha estupidez.
Todo es un cabreo, o un lamento, o un quebranto. No hay paz, ni orden, ni concierto.
Así que me perdonarán si entre eso y que me paso el día a 15.000 pies de altura no escribo no ya algo legible, sino nada en absoluto. Echémosle la culpa a la hipoxia puntual o cronificada.
Tengo dos ideas en la cabeza, pero claro, son ideas graciosas que no encajan con los tiempos que corren.
También es cierto que con el paso del tiempo me he vuelto un espíritu inquieto, así que quizás las termine escupiendo a ver si así se me quita el sabor a hiel de ver a mi querida España hecha una "putacasadeporteraspuestúmás" (con perdón del gremio de conserjes).
O tal vez me arranque con algún corto relato de violencia y sexo, un tanto chorlitiano.
Ya veremos.
jueves, 20 de noviembre de 2014
Sin cepo ni mordaza
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Hay quien se ha creído que una clave, un firewall o un encriptado son suficientes para acallarme.
¡Ja!, digo, y ¡Ja!, repito.
Superadas las barreras que me separaban de la interacción en Internet, a partir de ahora estaré más activo, se lo puedo garantizar.
En el ínterin, perdonen que, arrogantemente, me autoconceda la capacidad de adivinación porque de la corrupción política, de la real renuncia al trono y del frenesí separatista, temas todos ellos que han sido o son de mucha actualidad, hablé yo con amplia antelación, vaticinando lo que, finalmente, aconteció.
Así que mientras mi vida transcurría a muchos kilómetros de donde habitualmente se desarrolla, y era informado de noticias relacionadas con estos asuntos, yo siempre exhibía una canallesca sonrisa de medio lado.
"Ya sabía yo que esto iba a ocurrir"
La pitonisa Lola está de capa caída, llega Rocket "el visionario"
Hay quien se ha creído que una clave, un firewall o un encriptado son suficientes para acallarme.
¡Ja!, digo, y ¡Ja!, repito.
Superadas las barreras que me separaban de la interacción en Internet, a partir de ahora estaré más activo, se lo puedo garantizar.
En el ínterin, perdonen que, arrogantemente, me autoconceda la capacidad de adivinación porque de la corrupción política, de la real renuncia al trono y del frenesí separatista, temas todos ellos que han sido o son de mucha actualidad, hablé yo con amplia antelación, vaticinando lo que, finalmente, aconteció.
Así que mientras mi vida transcurría a muchos kilómetros de donde habitualmente se desarrolla, y era informado de noticias relacionadas con estos asuntos, yo siempre exhibía una canallesca sonrisa de medio lado.
"Ya sabía yo que esto iba a ocurrir"
La pitonisa Lola está de capa caída, llega Rocket "el visionario"
miércoles, 17 de septiembre de 2014
He vuelto...
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... con el espíritu henchido y la lengua afilada.
Están ustedes avisados, luego no quiero quejas.
Saludos,
Rocket
... con el espíritu henchido y la lengua afilada.
Están ustedes avisados, luego no quiero quejas.
Saludos,
Rocket
lunes, 24 de marzo de 2014
Lazos negros
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Hoy tocaba entrada sobre los rusos. Iván, como me gusta llamarles como colectivo.
Pero el accidente del helicóptero de rescate en Fuerteventura -y el más que probable fallecimiento de los cuatro miembros de la tripulación- de un lado, y la muerte de Adolfo Suárez ayer, de otro, hacen que sea más prudente cerrar la boca y guardar silencio.
Guardar silencio y mostrar gratitud a unos y otro por su sacrificio para con nosotros, su patriotismo y su abnegación. Cada uno en su tarea.
Descansen todos ellos en paz.
Hoy tocaba entrada sobre los rusos. Iván, como me gusta llamarles como colectivo.
Pero el accidente del helicóptero de rescate en Fuerteventura -y el más que probable fallecimiento de los cuatro miembros de la tripulación- de un lado, y la muerte de Adolfo Suárez ayer, de otro, hacen que sea más prudente cerrar la boca y guardar silencio.
Guardar silencio y mostrar gratitud a unos y otro por su sacrificio para con nosotros, su patriotismo y su abnegación. Cada uno en su tarea.
Descansen todos ellos en paz.
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