viernes, 11 de febrero de 2011

Rocket va a montar un negocio (II)


Mi primera tentativa de buscar el capital para poner en marcha mi gran idea empresarial fue acudir a una entidad financiera. Una de esas que anuncian a bombo y platillo por radio y televisión que siempre dan crédito a los emprendedores.

Así que armado con un viejo maletín lleno de papeles, planes de negocio, proyección de ventas e incluso un logotipo de la empersa que me diseñó el rumano que pintó mi casa – un artista de la brocha gorda que no de los logotipos- me personé en la oficina bancaria más cercana.

La sonrisilla de medio lado que esbozó el empleado de ventanilla cuando le dije que buscaba financiación para una idea genial ya me dio mala espina, pero me disuadió el hecho de que el director en persona saliera a buscarme para invitarme gentilmente a pasar a su despacho.


Todo ello con mucha palmadita en la espalda, mucho aspaviento y mucho comentario de “¡así es como funciona un país, con buenas ideas y emprendedores como usted, amigo Launcher, y aquí estamos nosotros para ayudarle, faltaría más!”

Transcribo ahora la conversación que por periodo de 3 minutos mantuve con él en su espacioso despacho:

- Director (en los sucesivo D.): Y cuénteme una cosa amigo Laucher, ¿cuenta usted con alguna subvención?
- Rocket (en lo sucesivo R.): Pues no que yo sepa, quizás ustedes podrían ayudarme a encontrar alguna.
- D. (Ya saben, D. siginifica Director): Por supuesto, por supuesto, ¿y dígame?, ¿es usted minusválido?,
- R. (de Rocket, que es mi nombre): Pues no.
- D.: ¿pertenece a alguna clase desfavorecida?, ¿inmigrante ilegal?, ¿en riesgo de exclusión social?, ¿directamente asocial?
-R.: pues hombre, a una clase desfavorecida puede, pero sin documentación que aportar al respecto, el resto, pues no.
-D.: Ajá, ya veo, ¿es usted gay, lesbiana o transexual?
-R. ¡Hombre!, una vez tuve una novia que me metió un dedo por el culo y no protesté demasiado, aparte de eso, pues no, me temo que no.
-D.: ¿Tiene usted amigos, allegados, afines, familiares o rolletes en altos puestos de alguna administración pública de carácter estatal, autonómico o municipal?
-R.: No que yo sepa.
-D.: Mmmmmmm, ¿es usted rico amigo Launcher?
-R.: Me temo que no, más pobre que las ratas.
-D.: ¿Tiene usted piso en propiedad?
-R.: Pues no.
-D.: ¿Su salario sobrepasa los 10.000€ mensuales?
-R.: Rotundamente no.
-D.: ¿Tiene usted inversiones en bolsa, fondos de inversión, una cartera de deuda pública?
-R.: No, nada de eso.
-D.: Y dígame una cosa amigo Launcher, ¿y usted a qué ha venido aquí?
-R.: ¡Coño!, pues a por dinero para montar mi negocio porque vi la publicidad y me dije a mí mismo “Rocket, estos señores si que saben apreciar las buenas ideas”, y la verdad es que he tenido una muy buena, y traigo aquí los planes de negocio y
-D.: ¿Y cómo pretende que le dejemos dinero si no nos da usted algo a cambio?
-R.: ¿Algo como qué?
-D.: ¡Pues dinero, mi querido Launcher, dinero!, bien sea en metálico, propiedades, valores, etc. El dinero mueve el mundo amigo mío.
-R.: ¡Pero hombre!, si lo que no tengo es dinero, por eso lo vengo a buscar. Yo lo que tengo es una buena idea y un plan de negocio muy preciso. Si se fija usted en la proyección de la cuenta de resultados a tres años vista, en la página 42, verá que
-D.: ¡Ay, Launcher, Launcher!, los que no tenemos dinero somos nosotros, ¿cómo se lo vamos a dejar? Y eso que su idea es magnífica, ¡eh!, fantástica, ¡sublime me atrevería a decir!, ¡digna de un hombre de su talento y sus habilidades! Lamentablemente no es nuestro momento. Pero… ¡ponga en marcha su idea amigo mío!, ¡y vuelva cuando haya hecho fortuna, porque tenemos una gama de productos de inversión, ¡oiga, de quitar el sentido!
-R.: Pero yo creí por la publicidad que…
-D.: Nada, nada mi querido Launcher, ¡ha sido un placer recibirle!, ¡creo que nunca olvidaré nuestro primer encuentro!, ¡dentro de años les contaré a mis nietos cómo le conocí! - y poniéndose en pie y empujándo al pobre Rocket a la puerta – Y ahora si me permite tengo que dejarle, otro emprendedor necesita nuestra ayuda y nos debemos a ustedes, aunque en su caso la idea no es ni comparable con la suya. Un fuerte abrazo, amigo Launcher, y póngame a los pies de su señora.

Y cerró la puerta en las narices de Rocket, que sólo acertó a susurrale al marrón de la puerta de madera:

-R.: Estoy soltero

El próximo día hablaremos de la apasionante historia de enrolar a un equipo humano en el proyecto más fascinante de los últimos años.

(Continuará…)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Ooooooohhhhh!!!!

Pobre Rocket, que sensación más mala, ¿verdad?
Sí, ya la conozco, es la misma que tengo yo todos los viernes cuando me subo a la báscula. Terrible!!!

Que vida más perra!

Si me ayudas a dinamitar la farmacia donde me peso, cuenta conmigo para ejecutar cualquier venganza contra esas malditas sanguijuelas.

Besos,

Ra.

Cachalote dijo...

Juas, juas, real como la vida misma. Lo que no sabe el Roket de la historia es lo afortunado que es de que no le hayan concedido ningún préstamo, porque están a unos niveles que rozan la usura ¡Cuando a ellos el dijero se lo dejan al 1% en la ventanilla del BCE.

María. dijo...

Bienvenido al mundo real, Mr. Rocket, ya ha conocido lo que es la burocracia, esa maquinaria gigante operada por pigmeos, como decía H.de Balzac.

Aunque simplemente acaba de empezar, le queda hacerse autónomo, inscribirse en el Rgto. Mercantil, en la Seguridad Social, presentar en Hacienda los ingresos que percibió el día de su primera comunión, el cursillo de riesgos laborales, etc, etc...aunque para ello debe de pasar por caja, antes de dar los buenos días, pero claro no tiene dinero....

Mr. Rocket, necesita avalistas, e imagino que será lo próximo que nos cuente, pero no ha pensado en buscar el dinero por otros medios, los chinos de mi barrio cambian a la perfección riñones por coladores de té y encima los pagan a muy buen precio, no necesitaría avalistas, ni créditos, ni intermediarios, un toma y trae y ya está.
Aunque también tiene la opción de nacionalizarse en cualquier país remoto, y pasar a ser un inmigrante emprendedor en su propio país, seguro que el del banco le miraba con otros ojos..



En fin,que de seguir así, lo veo en el Rastro los domingos, con sus compis del top-manta, corriendo con su caja de betunes, al grito de "agua", "agua".

Rocket dijo...

Estimada y divina Ra,

Lo de su báscula no es sino una exageración. Aún así, si finalmente hubiera que repartir "estopa" ya sabe que siempre puede contar conmigo.

No pego ni sellos y me temo que no soy precisamente una arma disuasoria, pero a mala baba no me gana ni San Dios... ¡se van a cagar esos malditos!

Con respecto a lo del banco, bueno, le confesaré que es una mentirijilla, pero vamos, que si hace falta iniciar la tercera guerra mundial, sea pues.

Besazo,
Rocket

P.D.

Confiese aquí que nadie la ve que le encanta que sea tan golfainas en su chiringuito, ¡a que sí!

Estimado Cachalote,

El negocio de la banca no es diferente a cualquier otro, la diferencia radica en que la mercadería es dinero.

Un bien escaso que, además, no pueden fabricar porque eso solo pueden hacerlo los bancos centrales.

Los bancos no se dejan dinero entre ellos porque no confían los unos en los otros, por eso tiene que ir a pedirlo a los bancos centrales que, a veces se fían y a veces no. A las cajas, por ejemplo, no les da "un chavo" ni San Blás. Todo el mundo sabe que están más "tiesas" que la mojama.

Algún día habría que hablar de la gestión que han hecho en las cajas de ahorros en los últimos años ejecutivos de pacotilla con carné de partido y colocados a dedo por un sistema de cuotas de representación.

Todo ello con el dinero del prójimo que, por cierto, no debería ser considerado público.

Lo de las Cajas a mí siempre me ha parecido de chiste. Así les luce el pelo, de aquí a 5 años han desaparecido bien porque se han convertido en Bancos, bien porque las han tenido que "nacionalizar", vender o fusionar a la fuerza con resultado de abandono del status de Caja.

¡¡Panda de jetas!!

Mi estimada y nunca bien ponderada fierecilla montañesa.

Yo vendí mi cerebro por una cerveza hace ya algunos años, desde entonces procuro no hacer lo propio con el resto de mis órganos vitales (o de los otros), más que nada por que quede algo que echar al ataúd o la incineradora el día que la parca venga a buscarme.

Lo digo porque se empieza por un cerebro (nuevo a estrenar, sin uso, vamos), luego por un riñón (¡total, hay dos!), se sigue por el bazo (que en realidad no sirve para gran cosa) y se termina prescindiendo de todo aquello a lo que no se le da un uso adecuado o continuado.

Y eso en mi caso podría ser muy vergonzoso.

Así que mejor me planto como estoy.

En cualquier caso, creo que voy a procurar por un momento olvidarme del parnés, y proseguir el proceso de creación de la empresa.

En la próxima entrega hablaremos del personal.

Y ahora si me permite continúo con lo mío.

Aaaaaaaaaaaguaaaaaaaaaaa, ¡¡LIMPIABOTAS!!, ¡¡LIMPIA, FIJA Y DA ESPLENDOR!!

Saludos ocupados,
Rocket

Anónimo dijo...

Me niego a realizar cualquier tipo de confesión, y menos por escrito, si no es en presencia de mi abogado.

;-)

Besos

Ra

Tirofijo dijo...

Amigo Rocket! Busca Vd. dinero? Conozco unos cuantos usureros que... ¡Ah no!, que quiere hacerlo legal!, entonces mejor hagase friend de un banquero. Es lo mejor. Acompañele Vd. al padel, lavele el vehículo/os, recoja a sus hijos de la guarde... lo normal. Y sobre todo y más importante, muestrele el esfinter bien lubricado, cuando menos, una vez por semana. Le irá genial y obtendrá una suculenta ICO, que a su vez le será denegada a otro pardillo.
Con respecto a la mano de obra a contratar, sea cruel, comportese como un esclavista cualquiera con sus empleados. Todos mis jefes lo han hecho conmigo, ellos están montados en el $... y yo¡MIREME, SOY UN HOMBRE HECHO Y DERECHO!.

En fin, reciba un cordial saludo desde el pabellón de reclusos peligrosos de la penitenciaría de Arkansas.

Un saludo.

Rocket dijo...

Estimado Tirofijo,

De todos los instrumentos musicales, de siemrpe los que menos me gustaron fueron los de percusión y me niego a tocar de oído poniendo yo el tambor.

Así que el amable director de la sucursal bancaria deberá seguir llevando a sus hijos a la guardería "by himself"

Supongo que todos nos iría mejor poniendo el culo, en España eso está bien reconocido, pero a mi siempre me ha gustado ir un poco contracorriente y creo que declinaré la oferta, al menos por ahora.

En cuanto a lo de explotar al personal... mmmmmmm, estoy haciendo una serena reflexión al respecto, ¿quién sabe?, quizás se me ocurra alguna brillante idea para que sean mis propios empleados los que se exploten a sí mismos.

¡¡Qué malvado me siento hoy!!, Maquiavelisticamente manipulador... un suponer.

Saludos,
Rocket

P.D.

¡Bonito estado el de Arkansas!, y dígame una cosa, ¿que ve desde la ventana de su "habitación"? ¿o está usted en una "soft cell"?

Tirofijo dijo...

Buenos días Mr. Rocket! Vayamos por partes. A lo de la percusión... bueno, solo era una idea sobre como conseguir financiación para su nueva y lustrosa empresa. Entiendo el repudio que siente para con las incursiones extrañas en su cuerpo.

Explotar a sus peones está bien, pero hacerlos que se auto-exploten... Siempre tuve debilidad por las fustas y las cadenas; me gusta sentir que tengo el poder sobre el dolor y/o sufrimiento ajeno.

¡Gracias por preguntar por las vistas! El pabellón 6 es zascandilisticamente perfecto. No crea que lo del dilatamiento de orificios está solo bién visto en Expaña... ejejej. Lo que sí está mal visto es intentar colarse desnudo en la Casa Amarilla (le hace falta un "encalao").
Esta mañana hubo gresca entre los latinos y los arios, pero curiosamente ganaron los negros! increible.

Bueno, le dejo que ahora me toca clase de costura, y a las 18:00 hora expañola tengo cita con unos traficantes en el patio.
Un saludo.