martes, 16 de noviembre de 2010

Dudas, blasfemias y cobardías



“La peor decisión es la indecisión” Benjamin Franklin

Sahara.

No me digan ustedes que el nombre no es, en sí mismo, sugerente. Camellos, beduinos, desierto, amaneceres, touareg, arena, haimas, viento y un conflicto inacabado.

A otros, sin embargo, a algunos de mis mayores, el nombre les sugiere algunas otras cosas. Minas, emboscadas, perímetros, Cetmetones y Cetmes, té, guardias, centinelas, tensión, espera, la famosa medalla y un conflicto inacabado.

Sospecho que el lector ha encontrado, sin necesidad de pistas, la coincidencia entre ambas versiones.

El Sahara Occidental es el perfecto ejemplo del doble rasero, de lo muy diferentes que pueden ser la reacciones en el orbe dependiendo de a quién le afecten las injusticias, del valor del chantaje encubierto, del peso de tener amigos gordos y fuertes, de la chulería más indecente, la ignorancia más atrevida, la soberbia más osada.

A nadie le importa un carajo el Sahara Occidental, no nos engañemos, y a quien le importa equivoca los motivos por los que debería hacerlo. El Sahara es siempre el que termina perdiendo la partida.

Los Saharauis eran españoles, tan súbditos como una señora de Cuenca, sin embargo, no querían serlo, querían ser libres. Su mundo y el nuestro eran tan diferentes que no podían sentir afinidad con un catalán, un canario, un madrileño o un andaluz. Querían su mundo en su espacio, su cultura en su ambiente. Dudaban, pero eran más los que querían que los que no.

Y la duda es casi siempre mala consejera. Así que nuestros queridos Saharauis se echaron en brazos de sus vecinos del norte, tontearon con su presunta solidaridad, coquetearon con su “desinteresada colaboración”. Dudaron, pero lo hicieron, y la duda es mala consejera.

Ahora se encuentran con el peor de los escenarios que hubieran podido imaginar. Invadidos por sus hermanos de religión, fuera de la atención internacional (ni siquiera ahora son noticia), con la mayor parte de su población en Argelia o Mauritania, sin ninguna cámara indiscreta o medio independiente que pueda relatar lo que allí ocurre. Solos.

Y España calla. Lo hace por dos motivos. Uno porque se carece de perspectiva y de solidez diplomática: se tiene miedo a posibles represalias económicas. El mundo al revés.

Otro porque se teme que la implicación activa de España en el conflicto (y me refiero únicamente a la diplomática) animaría al reino de Marruecos a jugar sucio y permitir acciones contra los “infieles” españoles usando su suelo como base de operaciones.

Es difícil asumir que hay quien piense así, pero es más duro saber que estamos en manos de quienes no tienen el valor de usar la razón y la fuerza que ésta proporciona en hacer lo que es justo. Quien prefiere ponerse de lado, cogérsela con papel de fumar, no hacer ruido.

Es difícil ver cómo España se falta a sí misma al respeto asumiendo el rol de quien no tuviera ni hubiera tenido relación alguna con aquella tierra, cómo bajamos (una vez más) las manos diplomáticamente, cómo hacemos dejación de nuestra obligación como potencia colonial que éramos de ese territorio, cómo actuamos de comparsas, mezquinamente quietos y distantes, cobardemente callados.

El silencio de los corderos.

No claro, no queremos más atentados en Madrid, no queremos otra marcha verde en Ceuta y Melilla, no queremos perder la telefónica marroquí, ni la petrolera alauita o los derechos de construcción de ciertas empresas en Asilah, las cuotas de pesca en los caladeros saharauis, ni los negocios en defensa.

Sólo sé que episodios como éste nos sacan del mundo, nos degradan ante naciones que deberían ser nuestras iguales, nos avergüenzan ante la diplomacia internacional, nos pone a una altura que no deberíamos merecer, que no nos merecemos.

Y estoy siendo moderado, deberían haber leído el borrador de la primera entrada que había escrito sobre este tema.

Claro que tranquiliza saber que la tierra, incluida la del Sahara, no es de nadie, sino del viento…

13 comentarios:

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Chapó, Rocket. De lo mejorcito que he leído últimamente en la blogocosa. Me ha hecho entender por qué me masturbo compulsivamente pensando en usted.

Rocket dijo...

Estimado Leónidas,

¡Pare usted por Dios!, ¿es que no le han dicho a usted que el que se toca mucho se queda ciego?

Gracias por el cumplido, tampoco es para tanto.

Saludos,
Rocket

Cachalote dijo...

Jesus, Mr Rocket, ha descafeinado usted tanto la entrada que me la he tenido que leer dos veces para captarla, debe ser que a estas horas estoy un poco espeso.

Sólo quería recordarle que no olvide el caso de Timor Oriental, pais pequeñito, que se descolonizó con todas las de la ley, y a los pocos días estaba totalmente ocupado por su vecino, con las consabidas masacres y pérdidas humanas y de recursos. Luego, podemos deducir, que la responsabilidad por una descolonización "alocada" no es tanta como nos quieren hacer ver, ya que, visto lo visto, el resultado, en este caso, hubiese sido el mismo que es hoy.

Yo soy partidario de no meterse en jardines tan peligrosos, y menos unilateralmnente, cuando hay mucho que perder y nada que ganar. Lo que no quita que los actos contra los derechos humanos deban ser condenados, en Guinea, en Marruecos o en la cochinchina.

De hecho, puestos a ser egoistas, quizá conviene más a nuestros intereses que ese territorio no esté en manos de unos desharrapados y sí bajo el control de un gobierno fuerte, por aquello de los malos malotes que secuestran gente y esas cosas.

Rocket dijo...

Estimado Cachalote,

Pues no puedo estar más en desacuerdo con usted.

Sí que nos jugamos, y mucho. Marruecos ha seguido siempre el modelo Francés de diplomacia. muy fino y sutil, pero despiadado en el fondo.

Se aprovechan de la debilidad ajena y no pierden la oportunidad de "probar" cosas cuando entienden que las circunstancias les son propicias.

Y desde 1976 con España están crecidos y actúan de una forma, en ocasiones, intolerable.

Todo ello desde el punto de vista español, claro está.

Perejil fue la única vez en la que, claramente, recibieron lo que se merecían. Y algo conozco de aquello. Jugaron las cartas mal y, por una vez, les mostramos muy claramente cómo no se debe actuar.

El juego diplomático no es sólo quedar bien o mal, hay muchos puestos de trabajo, muchos intereses y un puesto en el orden mundial en juego.

España debe asumir el papel que legítimamente le corresponde con respecto al Sahara, no es nuestra oportunidad sino nuestra responsabilidad.

Saludos,
Rocket

Vine para quedarme dijo...

En definitiva, queridos amigos, volvemos a enfrentarnos a uno de los grandes males de los españoles de hoy en día. Y no es la envidia(un clásico, pero en este caso no tenemos nada que envidiar al pobre, sufrido y ninguneado pueblo saharaui). Se trata de la dejación de funciones/no asumción de responsabilidades. Por si me hacen pupa.

Hubo una época en la que el honor era algo que en España se entendía y no había que explicarlo.Se asumía.

El honor, el respeto, grandes valores perdidos por los españoles muy probablemente en esa triste marcha de 1975. ¿Seremos capaces de recuperarlos?

Rocket dijo...

Estimado "Vine para quedarme",

Creo haberlo comentado en alguna ocasión, no sé si aquí o en otro blog, pero lo del honor es muy serio.

Ya nadie entiende el sentido de honor.

No le pregunte usted a un chico de 18 años qué es el honor porque le mirará con cara de "este tío está loco", pero tampoco lo haga a uno de 40 porque probablemente le mire con la misma cara.

Se confunde, se maleinterpreta, a veces, las menos, hasta se abusa del término, pero ni Dios parece regirse por un código de honor en su vida cotidiana. Nada de grandes sacrificios, ni desgarrarse la camisa, sino, simplemente, ser honorable.

Bufff, ¡¡hemos nombrado la bicha!!

Y por desgracia los gobiernos que nos tocan en suerte no suelen ser un ejemplo de lo contrario.

De puta pena.

Saludos,
Rocket

Cachalote dijo...

Debe usted saber que llevado por mi natural cabezonería, no me conformé con la respuesta que gentilmente dio usted a mi comentario, y me puse a hacer los deberes, para intentar rebatirle. Lo que, como usted ya sabía, y yo ahora he descubierto, es imposible.

Diablos, Mr Rocket, con lo feliz que estaba yo en mi ignorancia sobre este tema. Es como vivir al lado de una alimaña que sabes que espera a que te duermas para atacarte. Espero que alguien esté mirándose eso con lupa, y que haya una estrategia, y desde las instancias gubernamentales se hagan más cosas de las que se ven.

Rocket dijo...

Estimado Cachalote,

Es usted un cachalote, y como tal posee una cabeza grande (es usted puntito cabezón) y bien ordenada (dista usted mucho, en positivo, del funcionario medio español).

Pero lo de esa zona del mundo lo tuve yo pelín estudiadito una buena temporada. Desde entonces apenas ha cambiado entre poco y nada que no sea una normal evolución...

Y confío en que sí, en que siga habiendo quien sepa cómo mover hilos y tocar teclas llegado el momento. Bueno, de hecho no me cabe duda de ello.

La cuestión es si hay voluntad política para hacer despliegues, y no me refiero a militares.

Saludos,
Rocket

uno que ya es viejo dijo...

Lo que perdimos fué la verguenza y eso pasó mucho antes de la marcha verde.

Lo que nuestros amigos del norte nos enseñan al diario es que si somos algo, no es lo mismo que ellos.

Nosotros pretendemos justificarnos con la cantinela de los intereses compartidos con nuestros vecinos, al norte y al sur, pero los intereses de estos no tienen que ser comunes a los nuestros, claro que llamar a las cosas por su nombre cuesta.

Conocí a uno que desalojó la zona, y treinta y tantos años despues, le daba verguanza como nos fuimos de allí dejando a otros españoles desnudos frente al ejercito marroquí apoyado por el país del oeste, no les dejamos ni los abrelatas, no fueran a tener alguna oportunidad.

Cómo se hace un pais grande es una lección que hemos olvidado, creemos que estamos seguros porque pagamos para que no nos roben y alquilamos soldados, porque nosotros somos muy flower-power, pues nada seguir con eso que es lo que nos garantiza el estado del bien estar y labarse bien el culo y tenerlo encerado por si a nuestros amigos les da un pronto.

Leónidas Kowalski de Arimatea dijo...

Jo jo jo... El comentario de "Uno que ya es viejo" me ha gustado. Y ni facha ni pollas, pero lo que es, es.

Rocket dijo...

Estimados todos,

Yo me refería a esto:

http://www.elconfidencialdigital.com/Articulo.aspx?IdObjeto=26924

No es exactamente como lo cuentan, pero tampoco es una versión alarmista o disparatada...

Así están las cosas, así han estado siempre. Por eso Perejil fue tan importante, mucho más de lo que la gente se cree.

Tanto desde el punto de vista diplomático como militar, o quizás especialmente militar, único lenguaje que no dejar lugar a dudas ni medio-intepretaciones.

Saludos,
Rocket

Cachalote dijo...

Pues aquí tiene otro más, no se deje llevar por el título sensacionalista, lealo, porque no tiene desperdicio.

http://regiondemalaga.net/not/385/marruecos_atacara_a_espanya/

Rocket dijo...

Estimado Cachalote,

Espero que ese supuesto agente haya calculado muy bien los riesgos de conceder esa entrevista, o acaso haya pedido beneplácito para hacerla.

Se juega que le metan una crujida muy seria... muy seria.

Las agencias de inteligencia suelen tener las orejas muy grandes y el oído muy fino, los ojos grandes y penetrantes, las manos hábiles y precisas, pueden tener hasta eco-localización, como buenos murciélagos, pero suelen tener la boca muy, muy pequeña, y casi siemrpe cerrada.

Es parte del negocio.

Saludos,
Rocket